Métodos objetivos

La impedancia de un sistema acústico refleja su capacidad para transmitir una onda sonora. Se define por la relación entre la presión acústica de la onda de sonido y la velocidad de desplazamiento de las partículas en el medio de propagación de la onda sonora. Cualquier medio tiene una impedancia propia. La cadena timpánico-osicular del oído medio tiene el papel de adaptador de impedancias entre aéreo del conducto auditivo externo y el medio líquido intracoclear, optimizando la transferencia de energía. En audiología clínica, la impedanciometría permite evaluar la integridad y el buen funcionamiento del sistema timpánico-osicular con la ayuda de diferentes pruebas: la timpanometría, el estudio del reflejo estudio acústico.

Impedancia

Principo

Un impedanciómetro permite la remisión de sonidos de referencia gracias a una sonda colocada en el conducto auditivo externo. Las diferencias de presión entre la presión sonora enviada y la recogida por la sonda dependerán de la impedancia del oído medio. Por tanto, es posible evaluar la cantidad de energía sonora absorbida por la membrana timpánica.

Un impedanciómetro está compuesto por una sonda que se adapta al tamaño del canal del oído externo. Esta sonda tiene tres canales: uno conectado a un altavoz que produce el sonido de referencia, otro está conectado a un micrófono recoge el sonido emitido después de la absorción por la cadena timpánico-osicular y por las cavidades del oído medio, este última permite modificar la presión de aire del conducto auditivo externo.

Timpanometría

La timpanometría evalúa la mecánica timpánico-osicular y las cavidades del oído medio. Un tono puro de 226Hz permite estudiar bien el factor de rigidez y la mobilidad del tímpano. A esta frecuencia puede asimilar la admitancia (inverso de la impedancia) y la compliance.

Se requiere un tímpano íntegro (sin perforar) para poder realizar la timpanometría. Hay que tener especial cuidado con los tímpanos pelúcidos (Integrados, pero muy finos y frágiles).

La variación de presión entre + 200 y - 400 daPa en el conducto auditivo externo permite establecer una curva de compliance tímpano-osicular y de las cavidades del oído medio. La curva A muestra una compliance timpánico-osicular y de las cavidades del oído medio que es normal (pico estrecho centrado a 0, con un rango de variación desde -100 a + 100).

La curva B muestra una disyunción de la cadena tímpano-osicular o un tímpano flácido (con movilidad excesiva).

La curva C implica la reducción de la movilidad debido a la presencia de líquido en la caja del tímpano y/o una cadena fijada y /o un tímpano engrosado (timpanoesclerosis).

La curva D representa una presión negativa (depresión) en la caja (proximidad del pico hacia valores negativos), se trata de una disfunción tubárica, eventualmente asociada a una efusión.

El reflejo estapedial estudio

Durante la estimulación auditiva superior a 80 dB HL (en sujetos normooyentes), el reflejo estapedial (RS) provoca una contracción del músculo estapedial lo9 que supone un aumento en la rigidez de la cadena de huesecillos del tímpano por que el estribo bascula hacia atrás y afuera. Es un circuito reflejo bilateral y simultáneo de protección del oído interno a los sonidos intensos. Implica al nervio auditivo como la vía aferente del reflejo y como el nervio facial (VII par craneal) como la vía de salida.

Ejemplo de una aplicación clínica del estudio reflejo estapedial: evaluación de la localización del nervio facial en casos de parálisis facial.

Antes de cualquier parálisis facial, el estudio de la RS es primordial. En el caso de una parálisis facial frígore (etiología la más pero es un diagnóstico a eliminar). Un RS presente orienta sobre una lesión situada en apoyo del músculo estapedio (tumor distal de la tercera poción del nervio, tumor intraparotídeo), debajo del músculo estapedial (tumor tercera parte distal del nervio, intra-tumor de parótida) porque el bucle reflejo esta conservado.

Última actualización: 13/10/2016 16:45